En realidad, en nuestra vida cotidiana no damos crédito al hecho de que un vaso pueda girar alrededor de su eje. Veamos cómo Wikipedia define el vaso: “Un vaso es con mayor frecuencia un recipiente de vidrio, próximo por su forma a un cilindro o a un cono truncado, habitualmente sin asa, utilizado para tomar bebidas tanto frías como calientes...”. Ninguna palabra sobre su capacidad de girar. ¡Cuántos tipos de vasos han sido inventados por los fabricantes de vajillas durante toda la historia de la humanidad! Existen vasos con diferentes formas de sección, de distintas alturas y grosor. Hay vasos lisos y tallados. Hay vasos de cristal, de vidrio, de metal y de plástico. Los hay para cualquier gusto y de cualquier color.  Pero hasta el momento nadie en el mundo conocía un vaso que pudiera dar vueltas. Precisamente por eso podemos afirmar con orgullo que el vaso Shtox constituye una revolución en el mundo de los vasos, “recipientes de vidrio para tomar bebidas”.   


El vaso Shtox puede ser comparado con un trompo o peonza. Pero el trompo solo permanece en posición vertical cuando está girando, y  cae a un lado cuando disminuye su velocidad. Lo que jamás sucede con un vaso Shtox. Nuestro vaso permanece en posición vertical estable tanto en el proceso de su rotación como después de haberse detenido, y ninguna gota de bebida cae del vaso. El vaso Shtox puede ser comparado con un rotor del motor eléctrico. Mas a diferencia de este nuestro vaso no necesita conectarse a la corriente, permanece dando vueltas sobre sí  debido únicamente al ligero impulso de su mano, y cuanto más fuerte es el impulso, tanto más rápida y duradera es su rotación. Se puede comparar el vaso Shtox con una rueda. Pero a diferencia de la rueda nuestro vaso no se alejará de usted rodando, sino que seguirá dando vueltas delante suyo en el mismo lugar donde lo ha puesto.